El nombre en checo es “orloj” y se trata de una de la atracción turística más llamativa de la plaza. Fue diseñada por Nicolás de Kadan, un profesor de la universidad de Praga, en el año 1410, siendo terminado por Hanus z Ruze en 1490. La leyenda asegura que este segundo personaje fue cegado por los miembros del Ayuntamiento para evitar que fabricara otro igual. Otra parte de este relato afirma que el relojero se vengó estropeando el mecanismo; sea verdad o no, lo cierto es que el reloj no pudo nunca ser reconstruido por completo, aunque en 1560 Taborsky completó el desfile de los Apóstoles, la esfera y el calendario. Las figuras que se contemplan son de 1949, siguiendo como modelo imágenes del siglo XIX. Entre las 8:00 y las 20:00 horas, los turistas se agolpan en la plaza ante el edificio para contemplar el funcionamiento del reloj, ya que se trata de un espectáculo que merece la pena: hay un esqueleto que tira de una cuerda, elevándose a la vez un reloj de arena que sostiene con la mano izquierda. A su derecha, la figura de un turco mueve la cabeza simbolizando la intención turca de conquistar Centroeuropa desde los siglos XVI y XVII. También en los muros d ...El nombre en checo es “orloj” y se trata de una de la atracción turística más llamativa de la plaza. Fue diseñada por Nicolás de Kadan, un profesor de la universidad de Praga, en el año 1410, siendo terminado por Hanus z Ruze en 1490. La leyenda asegura que este segundo personaje fue cegado por los miembros del Ayuntamiento para evitar que fabricara otro igual. Otra parte de este relato afirma que el relojero se vengó estropeando el mecanismo; sea verdad o no, lo cierto es que el reloj no pudo nunca ser reconstruido por completo, aunque en 1560 Taborsky completó el desfile de los Apóstoles, la esfera y el calendario. Las figuras que se contemplan son de 1949, siguiendo como modelo imágenes del siglo XIX. Entre las 8:00 y las 20:00 horas, los turistas se agolpan en la plaza ante el edificio para contemplar el funcionamiento del reloj, ya que se trata de un espectáculo que merece la pena: hay un esqueleto que tira de una cuerda, elevándose a la vez un reloj de arena que sostiene con la mano izquierda. A su derecha, la figura de un turco mueve la cabeza simbolizando la intención turca de conquistar Centroeuropa desde los siglos XVI y XVII. También en los muros de muchas casas y en el Puente Carlos se pueden encontrar figuras de turcos. En el lado izquierdo se encuentra una representación de la avaricia con una bolsa de dinero, y una alegoría de la presunción que sostiene un espejo en el que se mira. Sobre estas figuras se encuentran otras de los Doce Apóstoles, que saludan a la gente (empiezan con San Pedro y al final aparece San Pablo). Un gallo sobre la ventana canta y posteriormente suena la hora. Mucha gente decide esperar y ver de nuevo todo el funcionamiento del mecanismo, ya que al suceder todas estas cosas a la vez, es difícil percatarse y disfrutar de todas las figuras. La esfera del centro muestra el ciclo de la luna y el sol a lo largo de la constelación del zodiaco, mientras que la esfera de la parte inferior indica el tiempo de Bohemia, que se medía de sol a sol, siguiendo con la tradición campesina. En el calendario inferior, con un diámetro de 2,5 metros, se encuentra el escudo de Praga rodeado por pequeños círculos con escenas de la vida rural y los signos del zodiaco. Este calendario fue construido por Josef Manés en 1865, tratándose de la parte más moderna del reloj. A cada lado del calendario se encuentran dos estatuas, representando un ángel y tres ciudadanos.